¿Cómo piensa un atleta élite?

En esta ocasión, contamos con la colaboración de dos atletas de alto nivel nacional, con récords a sus espaldas, podios y experiencia internacional: Mich Realpe (Ecuador) y Dani Villacampa (España), para que nos muestren algunas de sus vivencias y aprendizajes tras muchos años de práctica deportiva al más alto nivel.

Mich Realpe, Nacional de Ecuador, 2025

Si tuvieses que definir tu mentalidad, en una frase, desde que entras al gimnasio hasta que acabas el entrenamiento, ¿cuál sería?

M – Es la vida que elegí, es lo que quiero.

D – Hacer que el tiempo cuente, que tenga valor.

¿Cuál es tu mayor virtud como atleta? ¿Y tu mayor defecto?

M – Mi mayor virtud es no conformarme, siempre quiero más. No tengo defectos.

D – Diría que eso va cambiando con los años. Diría lo que me dijo mi primer entrenador: “corazón de león”, tanto defecto como virtud. Voy con todo. Soy capaz de hacer una locura como de temerle a una hormiga. Con el tiempo, crees que aprendes a nivelarlo, pero solo debes aceptarlo.

En momentos de mal rendimiento, alguna lesión, inconsistencia, ¿cuáles son tus recursos para mantenerte enfocado y productivo?

M – Entender que no todo será lineal. El entrenamiento acompaña nuestra vida, si algo no está funcionado, buscaré la manera de que funcione. Y el como pienso en el deporte, lo extrapolo a mi vida en general.

La última vez que estuve lesionado solo tenía el pensamiento de “esto me hará más fuerte” y así fue. Aunque en cada entrenamiento haya dolor, solo podía pensar en cómo iba a empujar más ese total después de pasar por esto. Siempre he tenido claro mi objetivo y eso no me permitió derrumbarme.

D – Primero hago una autoevaluación de qué estoy haciendo y lo que creo que debería hacer. Sopeso dónde poner mi energía y me permito sentirme frustrado, si es lo que toca, no sin dejar de trabajar y entender que es todo parte del proceso.

Si quieres llorar llora, pero sigue.

Dani Villacampa, Copa de España, 2025

¿Cuál es el error más común que ves entre la gente joven que empieza en este deporte y acaba saturándose muy rápido?

M – Ponerse expectativas altas para el trabajo medriocre que hacen en su día a día como competidores. Los pelados de ahora quieren todo fácil y rápido. Muchos empiezan con la mentalidad de volverse campeones del mundo y sí, esa debe ser la mentalidad pero también debes ver cuánto tiempo llevan esos campeones entrenando.

La mayoría más de 10 años. Muchos esperan que con 6 meses o 1 año conseguirlo, cuando no se trata de eso. ¿Estás haciendo lo mismo que ellos? ¿Qué estás haciendo para volverte un campeón del mundo? Y no hay que irnos muy lejos porque incluso para ser campeón de tu país tendrás que poner mucho trabajo para conseguirlo.

D – Que tienen afán de protagonismo porque es un deporte que te hace sentir “protagonista” durante 9 minutos. Absorben la atención de amigos, familiares; van a debutar y avisan a todo el mundo.

¡Es maravilloso! Pero hace 8 años te escondías para ir a competir de tus padres porque eras un loco. Superar barreras solo por ir a a entrenar te hacía plantearte muchas cosas antes de llegar a competir.

¿Alguna vez has sentido envidia? ¿Alguna vez te has alegrado del fracaso de un rival directo?

M – No me he alegrado cuando un rival falla, prefiero que un rival se haga fuerte porque eso pone las cosas más interesantes y me obliga a empujar más cada entrenamiento.

D – Cuando la he sentido, me he preguntado qué estaba mirando para sentirla. En esas, la respuesta acostumbra a ser que no sabemos la historia de esa persona y tendemos a pensar que su camino ha sido más fácil. Ni el otro se esfuerza tanto como crees ni tan poco como tú entrenas. Si es un rival y tiene mi respeto, jamás me alegraré de un fracaso.

Si quiero ser el mejor, es ganando a los campeones. ¿Qué otro camino existe?

Estás frente a objetivos importantes, números que nunca has tocado y que te pueden otorgar posiciones muy importantes. ¿Sientes miedo? ¿Vértigo? Si aparecen dudas, ¿cómo transformas esa energía para nutrirte de ella?

M – Aprendí que el miedo, los nervios y las dudas serán parte de ese levantamiento. Una vez escucho el “barra lista” voy con la intención y seguridad de que me dejé la piel en cada entrenamiento para hacer realidad ese levantamiento.

No hay mayor seguridad que saber que lo diste todo antes de competir. En este punto nada puede generarme miedo ni inseguridad porque la brecha se hará tan grande con los años que solo siento emoción.

D – Me siento vivo, y vivo me siento cuando tengo miedo, dudo y me pregunto. Entonces es cuando tengo fe en el trabajo que me ha llevado hasta ese número. Tendemos a pensar que son muy importantes las horas, o incluso semanas previas a una cita importante… y lo jodido es entrenar sin ganas un sábado de agosto al mediodía.

Son ya muchos años practicando este deporte. ¿Alguna vez has pensado o sentido la necesidad de dejarlo?

M – Llegué a pensar que perder me haría dejar el deporte pero después de cada derrota aprendo tanto y mejoro demasiado que no se me cruza en mi cabeza dejar de competir. No podría alejarme de algo que me hace sentir vivo.

D – ¡Evidentemente! Cada día me pregunto el por qué lo hago y si merece la pena. Luego pienso en ir a entrenar con los chavales y lo que me cunde ir a entrenar por el mero hecho de entrenar y se me pasa.

Y por último, ¿cuál es la lección más importante que te ha dado el powerlifting?

By

·

Deja un comentario